Detalles… detalles sólo… detalles sólo son pero… ¿son sólo detalles?
Aquellos días oscuros en los que las peores noticias se hacen realidad.
La tensión y el miedo atenazándote el estómago ante esa operación de un ser querido, o lo que es peor para algunos, la tuya.
La desesperación implacable y la tristeza ensombreciendo tus ojos del primer desamor, la primera vez que oíste el sonido que hace un corazón al romperse.
El doloroso recuerdo de las amistades rotas, no abandonadas.
Aquellas oportunidades perdidas que torturan la memoria de los aficionados al: “y si hubiera…”
La desaparición constante, en el juego de la vida, de aquellos a los que amas.
Y la frustración de luchar contra lo irremediable.
Todos estos son detalles, desde la más pura objetividad no son más que pequeños instantes en toda una vida, pero entonces… ¿por qué perduran cómo si fueran eternos?
¿Son sólo detalles?





Hay que aprender a soltarlos,!!!! !!!!!
Ya cumplieron su función, tuvieron su momento, nos transformaron cuando los vivimos, nuestra vida se ha ido forjando con ellos……..después ya incorporados a nuestra vida, dejémoslos, ya no existen tal y cómo los recordamos…..
Mantener «vivos» ésos «detalles» a veces nos
impide apreciar y disfrutar los detalles del
presente. Pura
Creo que la habilidad de un escritor está en la capacidad de convertir su palabras en estados de ánimo del que lo lee. Tú lo consigues.