Señora Pérez. Recuerdos (Capítulo 3)


Bueno, señora Pérez, empecemos… primero tengo que avisarle por ley que habrá cuestiones muy personales que si quiere no tiene por qué contestar, pero que afectarán al resultado de la misma.

Muy bien.

Y con la respuesta concisa vuelve también la Josefa sin fisuras ni debilidades.

Dígame su nombre completo por favor.

María Josefa de las Virtudes García Smith.

¿DNI?

15983430-D

¿Dirección actual?

No tengo problema en decírselo otra vez, pero ya rellené una ficha con esa información… ¿es qué alguien no ha hecho su trabajo?

Tiene razón, aquí lo tengo todo, pero la comprobación de los datos es el primer paso del protocolo que debemos seguir… si queremos que los resultados sean reales y aceptados después por la comunidad científica…

La señora Pérez corta aburrida la palabrería del doctor contestándole.

Calle Milagros 32, 5º.

Aquí pone otra, Gran Vía 58, 2º.

Sí, es que me he tenido que mudar hace unos días, he alquilado un pisito…

¿Y eso?

Bueno desde que mi marido murió, no he tenido muy buena relación con el banco y se podría decir que ahora ya hemos roto por completo…

Saca fuerzas de flaquezas y se mantiene impasible.

Muy bien señora Pérez, lo cambio en un segundo… continuemos… ¿teléfono?

649771663.

¿Fecha de nacimiento?

3 de marzo de 1968.

Perfecto, a ver señora Pérez, ¿por qué se apuntó para este estudio? Y recuerde que buscamos sinceridad absoluta, al más mínimo indicio de que nos miente será inmediatamente descartada…

Pérez DolorosaLujan

Esta última amenaza le trasforma el gesto y parece convencerla para cambiar su plan inicial de contar lo justo.

Es sencillo, después de la muerte de mi marido y de que el banco llevase adelante el desahucio, me he encontrado con la maldita realidad, no puedo afrontar los pagos de mi antiguo estilo de vida… de hecho… de casi cualquier estilo de vida… antes me preguntaba por qué vivían en pisos… ¿cómo eran?… patera, sí, pisos patera, y ahora estoy intentando hacer uno realquilando habitaciones del que vivo…

Entonces se puede decir que necesita el dinero…

La señora Pérez confirma afirmando con la cabeza.

… ¿Y cuánta urgencia tiene?

Bueno…

Duda pues su educación le enseñó que esta circunstancia era un fracaso vital, aunque al recordar la condición que le había exigido, advertido, el doctor, no le queda más opción que continuar con la sinceridad absoluta.

Se podría decir que mucha, aunque todo depende de cómo vayan algunos asuntos pendientes…

Sobre eso querría hablar ahora señora Pérez, veo que una persona movida y proactiva, en una época de grandes dificultades no ha parado de intentar salir adelante ¿no?… está tratando de sacar dinero de donde puede y eso es muy honroso, realquilando el piso, participando en este experimento y con la entrevista de trabajo que tiene después… ¿de qué se trata? ¿tiene posibilidades?

Desde el mismo instante en que Josefa ha nombrado la entrevista se ha estado arrepintiendo y deseando que el doctor no se hubiese percatado, dejando claro con la pregunta, que no es así.

Pues una entrevista que me ha conseguido una amiga para ser dependienta de la tienda de su hija y sí, si le soy sincera, tengo muchas posibilidades, aunque tampoco es que vaya a solventar mis problemas bancarios, pues será un poco más de media jornada…

Antes de que el doctor Méndez pueda continuar inquiriendo, añade.

… es por eso que prefiero mil veces la opción del experimento ya que me permitiría ganar con cierta rapidez ahorros que necesito con urgencia…

Una pizca de compasión surge de la voz del doctor que a pesar de todo mantiene la compostura y sigue preguntando, sin nunca olvidarse de apuntarlo todo en la ficha.

Muy bien señora Pérez, prosigamos, veo en su presentación que a lo largo de su vida, perdón si la incomodo pero estas cuestiones personales son obligatorias… la muerte ha sido una compañera cruel y que por lo que nos contó, ha ido llevándose a sus seres queridos antes de tiempo y en los momentos más inoportunos… ¿cuáles han sido esas ocasiones?

Y cómo para reducir el impacto de la crudeza de la pregunta.

… ya sabe que a pesar de ser doloroso, estos hechos son de lo más importantes a la hora de ser seleccionada.

Josefa se sorprende ante la aclaración, a estas alturas ella siente que ya le ha mostrado su interior más oculto, el daño actual es el que más duele, piensa, el del pasado, si no estás loco, se termina superando, pues si no, la vida deja de ser vida para ser suplicio.

Tiene razón doctor Méndez, la muerte ha sido mi compañera, desde mi nacimiento la llevo conmigo… soy la pequeña de cinco hermanos y soy la pequeña porque mi madre murió al darme a luz…

¿Le afectó en su infancia?

No me lo contaron hasta que crecí, tenían miedo de que me perturbara y quizás al enterarme… porque mi hermano me lo gritó en una riña… sí que me entristeció y me responsabilicé de su desaparición, pero tras un tiempo y con el cariño familiar, comprendí que yo no tenía la culpa y que había sido decisión de dios…

Muy bien… bueno, no… ya me entiende… continúe.

De acuerdo, me casé muy joven, con dieciocho años y enamorada hasta la médula… así como surge el amor con esa edad… pero el casamiento comenzó de la peor forma posible. Tras la boda, el banquete y la bebida y una vez mi marido y yo nos hubiéramos marchado de viaje de novios… nuestro vuelo a Roma salía a la misma hora que el banquete… mis dos hermanos, envalentonados por el alcohol, decidieron coger el coche… nadie sabe para qué… y se estrellaron contra un roble milenario… los dos murieron  y aun encima, como el roble estaba protegido, tuvimos que pagar una multa que nos sangró, nunca mejor dicho, a la familia durante años… fue duro…

 La entiendo señora Pérez y de veras que lo siento, pero por favor, siga contándome, que el tiempo que tenemos con cada uno de ustedes es limitado y el suyo comienza a acabarse.

Entonces obviaré detalles… pronto en el matrimonio quedé embarazada… algunos psicólogos amigos me dijeron que lo hacía para compensar la pérdida familiar de mis hermanos, pero como si le cayésemos demasiado bien a la muerte, esta se llevó de un infarto a mi padre cuando mi hijo Javier cumplió dos meses…

El doctor interrumpe.

¿Qué hijo? No aparece en la ficha… se acuerda de lo que le he dicho antes sobre mentir…

Ya lo sé señor mío…

Replica indignada.

… Lo que ocurre es que dios decidió llevarse a Javier con cinco años, de muerte súbita dijeron los doctores…

Lo siento…

No lo sienta y sigamos, esta pérdida todavía duele, por ser la más injusta…

De repente una megafonía de ultratumba avisa.

Quedan diez minutos.

A lo que Josefa responde.

Está bien, me daré prisa. Mis dos hermanas están muertas también… Laura desapareció bajo las olas de un tifón que le pilló de vacaciones con su marido y María, a pesar de ser la persona más precavida y sana que pudieras imaginar, murió por cáncer hace diez años…

Resumiendo… siento las prisas… y para terminar, ¿actualmente está sola en el mundo?

El doctor Méndez sabe de la frialdad de la pregunta, pero el tiempo apremia y no le permite actuar con tacto y esta pregunta es obligatoria e importante.

Casi, aunque por fortuna el marido de María y mis dos sobrinas siguen ahí, me ayudan con lo que pueden, que es muy poquito porque ellos casi lo necesitan más, pues el bruto de ingresos que tenían provenía del puesto en el funcionariado de mi hermana, aunque son mi apoyo sentimental más importante… por otro lado y más centrada en los aspectos económicos, tengo amigas y amigos que me han ofrecido dinero, pero por ahora sólo he aceptado su ayuda en forma de trabajo o mejor dicho, de entrevista de trabajo… sabe que soy fuerte y orgullosa y confían en mí…

La megafonía hace acto de presencia de nuevo.

Por favor candidatos, su tiempo se ha terminado, salgan de las consultas, muchas gracias.

La señora Pérez y el doctor Méndez se despiden.

Pérez La_Dolorosa_(Cristóbal_de_Villalpando)

Muy bien doctores, ya tenemos una buena terna de candidatos seleccionados… ¿queda alguno sobre el que tengamos dudas antes de la selección final de central?

Aún no hemos decidido sobre la señora Josefa Pérez… la última de la lista de posibles del doctor Méndez.

El resto de doctores se giran para escuchar su opinión y él, decidido, se expresa con claridad.

A pesar de que tiene un pasado perfecto para el experimento, con muchos puntos trágicos donde interceder no cumple con el requisito de la desesperación, tiene salidas y gente que la quiere y la apoya. No, no creo que deba estar en el experimento…

Y mientras dice esto, piensa.

Qué panda de desgraciados hemos reclutado, cuánta mierda tienen en su vida si la señora Pérez ha resultado ser una afortunada en comparación… ¿hasta qué punto la ciencia nos excusa ante lo que vamos a hacer? ¿No han sufrido ya suficiente?

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