La última lucha


En su ámbito ya era demasiado mayor a sus cincuenta años a pesar de que la quedaba toda la vida por delante. Aunque también tenía claro que después de tantos golpes, tanto vitales como en el ring, la esperanza de llegar a cierta edad, era baja. Hoy es su última jornada de trabajo, su último show, el último combate, su última aparición en televisión… mañana, el primer día del resto de sus días, un vacío lleno de oscuridad. Pero hasta que ese momento llegase quería disfrutar del homenaje que le iban a brindar, el wrestling, al fin, le iba a agradecer toda su dedicación, todos los caminos abiertos para sus sucesoras y todas las innovaciones que trajo a la lucha libre profesional. Llegar tan alto como llegó no fue fácil y ni mucho menos gratuito, lo pagó con soledad y el desprecio de sus compañeras y compañeros, algo normal pues sin pisar a unas y a otros, nunca hubiera subido hasta la cima, al menos esa era la excusa que se repetía esas noches en que la culpa secuestraba su descanso, las caras de aquellas a las que defenestró la carrera se aparecían estos últimos años cuando sus párpados caían bajo el peso del cansancio, luego el peso de la conciencia los abría. Pensaba que cuanto más cerca estuviera su retiro, menos sufriría de estos ataques de culpa pero no fue así, se recrudecieron y en la última semana antes de su show de despedida, apenas pudo dormir, las culpas del pasado se mezclaron con la ansiedad ante la incertidumbre de un futuro desconocido fuera del wrestling.

La última lucha Egyptmotionseries

Su combate es el evento principal, algo que no es sorprendente pues gracias a ella, a otras también pero sobre todo a ella, las luchadoras han llegado a ganar más que los luchadores y ser más queridas e importantes. Se enfrenta a la actual superestrella del wrestling y su squad y esta, como el resto de sus jóvenes compañeras, la admiran, en el backstage todas le dicen lo mucho que aprendieron de ella, rememoran sus momentos estelares y aun siendo mundialmente famosas, se fotografían con ella con los nervios de una adolescente. Ella sonríe a todas, las escucha y les responde, parece tranquila pero el mero hecho de salir por televisión por última vez le aterra. Y cuando piensa que además se enfrenta con esa mala bestia, simpática y amable sí, pero muy agresiva sobre el ring, teme que algo salga mal, ya no es la chavalita de antaño, fuerte, rápida y ágil. Se suceden los combates coreografiados y amañados típicos de la lucha libre, básicos en este ámbito para contar una historia. La suya era sencilla pero efectiva, la típica para una luchadora que se retira. Enfrentada con el squad heel que en los últimos años le habían hecho, en la pantalla, la vida imposible, acordaron este último combate. Las estipulaciones eran duras y crueles: 4 vs. 1 y si perdía, tendría que retirarse; aunque también eran perfectas para una derrota heroica, donde los momentos más espectaculares están reservados para esa joven bestia que antes, en el backstage, le ha reconocido su admiración y que, en opinión de todos, va a ser su sucesora natural.

Lo mismo dijeron de muchas otras en el pasado, pero ella las fue reduciendo a meras comparsas con sus exigencias tras bambalinas. Su gran ascendencia sobre el público y su cercana relación con el dueño y presidente de la mayor empresa de wrestling, la hicieron poderosa en la toma de decisiones, más tarde el contrato hizo lo mismo de forma oficial y todas las que se autoproclamaron para sucederla, se fueron sucesivamente a la media cartelera o a otras empresas de entretenimiento deportivo. Se arrepiente de muchas de esas acciones ocultas que destruyeron carreras y vidas, le producen ansiedad ahora que tiene tiempo para pensar, todas salvo dos. La llamada “traición de Indiana” donde, en el último momento llegó a un acuerdo con el promotor para traicionar a su adversaria y amiga íntima, quien había hecho lo mismo pero unas horas antes… quien ríe última, ríe dos veces. La segunda fue más pública. Vetó la contratación de un luchador por violento y pendenciero, básicamente un suicida del hardcore al que no le importaba lo que le ocurría a sus oponentes, lo que en esencia eran para él, en vez de compañeros de trabajo, lo que el resto del roster sí entendía. Este se hizo público porque el luchador, Suicidal Mike, la demandó junto a la empresa y fue durante este follón que los medios digitales publicaron y descubrieron al gran público los poderes que tenía en la toma de decisiones y los tejemanejes que había llevado a cabo. Ese fue el momento más triste y duro de su carrera, durante un tiempo, la imagen que había creado tras tantos años se desvaneció y su rol de face en la empresa, no aguantó bajo tanto abucheo. Se deprimió, la situación era difícil, tanto que se inventaron una lesión para que pudiera desconectar por unos días, descansar y dar tiempo a los creativos para ver como reposicionarla en la roster. Pero fue ella la que trajo la solución reinventándose como Miss Wrestling, una heel cruel y soberbia que dirige desde las sombras las historias del resto de luchadores, aunque lo que más gustó a la grada y más sorprendió a los guionistas, fue su imagen de actriz desfasada y paranoica de los años 20, basada en el personaje de Gloria Swanson en el Crepúsculo de los dioses, con muchos juegos de luz y sobreactuando en los combates, presentando siempre así una lucha extravagante pero de gran calidad ya que conseguía hacerla creíble. La extrañeza y la curiosidad fueron opacando el odio que había creado la demanda y resurgió, y este resurgimiento coincidió con su época más creativa y trajo de nuevo a su más que conocido ego, que se había reducido a un pequeño bebé tras la caída de su primera máscara. El éxito lo volvió a alimentar criando rápido a un joven alto, fuerte y robusto, un superego. Volvieron las triquiñuelas tras el escenario, los cambios de guion caprichosos, el enterramiento de carreras emergentes y un mantenimiento en el cartel estelar excesivo.

la última lucha ring cuerdas rojas by felipe bascuñan

Hoy, el día de su retiro, y con el precipicio del futuro incierto a la vuelta de la esquina, comprende a aquellas luchadoras, aquellas compañeras, a las que cortó el push en la compañía dejándolas ante un abismo similar. Son de esa época las decisiones de las que más se arrepiente, las anteriores a Suicidal Mike las seguía justificando con su juventud, pero las posteriores… las posteriores no tenían excusa. Ahora que el speaker grita su nombre por última vez, acepta con comedimiento esta realidad: que no aprendió de sus errores, que no fue buena persona, que la sinceridad y la honradez no fueron sus prioridades y que el éxito, su adicción. Esta, su última entrada al escenario, es la más espectacular que jamás le han preparado, un trabajo artesano, un impresionante juego de luces activado por unos focos ultra potentes, traídos para la ocasión, y dirigidos por un laberinto de espejos que iluminan, cual película muda, sus movimientos exagerados y expresiones sobreactuadas. Su típica melodía, tocada grave y suavemente por un cuarteto de cuerda, la acompaña en su camino hacia el ring, su último baño de multitudes. Bajo los focos acepta también que muchos le guardarán odio eterno y que muchos de los que hoy le abrazarán, siguen resentidos por sus decisiones y su egoísmo. Mientras se retira a su esquina para quitarse los adornos del traje, una pequeña sonrisa surge incontenible, no hay mayor felicidad que aceptarse a una misma y eso acaba de hace Miss Wrestling al aceptar su pasado. Todavía dentro de sus pensamientos escucha en la lejanía el tintinear de la campana que marca el inicio del combate. Se gira y sin tiempo a reaccionar, su oponente, aquella mala bestia, le golpea con un leg-drop improvisado que ataca su pecho y a su aceptación personal, como un torrente de agua turbia proveniente de ese futuro incierto al que tanto teme y que produce un dolor considerable y que como en Million Dollar Baby… no, no, nada de eso.

Miss Wrestling se aleja de su rival y se palmea las mejillas, pone su mente en blanco, modo combate activado, pero antes, un último pensamiento: nadie podrá nunca negar que siempre fui profesional con todos… al menos, en el ring.

La última lucha WWE_ring by Denis Apel

Ese fue su mejor combate, todos los aficionados lo recuerdan y conocen, superó todas las puntuaciones de los analistas e impresionó al mundo entero, incluso fuera de la lucha libre. Salió en las noticias, los periodistas deportivos hacían referencias a lances de aquel combate, en la cultura popular se generalizaron expresiones provenientes de aquel combate, se escribieron libros y películas y canciones sobre aquel combate, aquel combate sobrepasó las fronteras de su nicho para asentarse en el colectivo humano, pero su mayor protagonista, la gran Miss Wrestling, desapareció tras aquel combate. Tan sólo dejó un escueto discurso que apenas se escuchó bajo el estruendo de la ovación:

Sé lo que fui, sé lo que soy pero… ¿qué seré?… espero que nos volvamos a ver… ¡Muchas gracias!

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