La Curiosidad de los pequeños detalles 2


curiosidad-little-boy-215732_640-by-bluesnapHay quién amenaza: “fue la curiosidad la que mató al gato”.

Lo que no reconocerá, porque la reveladora curiosidad nunca le habrá asaltado, es que sin ella, el gato hubiera muerto antes y en la ignorancia. Son los detalles que desconocemos y que debemos descubrir los que nos permiten crecer.

La curiosidad sincera y alegre de un niño ante una inminente apertura de regalos.

Esas historias que te mantienen en vilo, dentro del celuloide, del papel o del presente digital, hasta que te muerdes las uñas.

Los nervios gruñendo en tu estómago cuando estás a punto de probar un juego de mesa nuevo.

Aquel amigo que conoce tantos divertidos datos curiosos y ese otro que lo sabe todo porque se atrevió a saciar su curiosidad.

El momento en que al fin descubre, al indagar más allá de lo que le contaron, cómo es en realidad la realidad.

Esa sensación gratificante al aprender algo nuevo de la que sólo los necios reniegan.

Son todas esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles, que demuestran que sí el gato murió a causa de la curiosidad, seguro que merecía la pena.


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