La noche pasada estuvimos hasta las 3 de la madrugada como mínimo, dejándonos guiar por la inspiración… Prado explicaba su idea principal y tras un esquema gráfico que me aclaró la estructura de juego que quería plantear, comenzamos la organización del trabajo… o mejor dicho… comenzó el trabajo desorganizado.
Empezamos por lo más importante, plantear un turno de juego básico para descubrir sus características principales, y a partir de ahí, desarrollarlas. En este punto, la inspiración puramente creativa pasa a un segundo plano y, a pesar de que está en todo momento presente, sólo surge de manera puntual a la hora de solventar problemas.
De la inspiración al trabajo.


Dicen algunos: que la inspiración te coja trabajando!!!!