Análisis del Juego Los Colonos de Catán 2


TítuloCreadorFabricanteNº JugadoresAño publicaciónTiempo partidaInstruccionesContenidos
Catán
Klaus Teuber
Devir
3-4 (Recomendado:4)
1995
90 min
60 Caminos, 20 Colonos, 16 Ciudades, 1 Ladrón, 18 Casillas mar, 19 Casillas tierra, 95 Cartas de recursos, 25 Cartas de desarrollo, 18 Monedas
ANÁLISIS DEL JUEGO LOS COLONOS DE CATÁN:
No sé porque lo conservé, ¿por qué salve este juego si nunca me gustó? Puede que mi pasado bibliotecario o el complejo de Diógenes que siempre me ha acompañado, sean los responsables pero finalmente lo rescaté y una vez hecho, sería estúpido no traéroslo, más ahora, que a no ser que nosotros mismos creemos nuestro propio juego de mesa, no habrá nuevos ju… umm, creo que he tenido una idea… ya os la contaré en una de nuestras reuniones cuando la elabore del todo… Bueno, pues este juego de mesa que nunca me atrajo en exceso, es Los Colonos de Catán. Lo cierto es, que si soy sincero, hay una razón por la cual os traigo este juego y no es otra que ser un ejemplar maravilloso para enseñar mecánicas muy comunes en las ludotecas a los que no habéis probado juegos de mesa más complejos que la Oca o el Parchís.
Los Colonos de Catán era ya un clásico en los tiempos de antaño, cuando la civilización consumista estaba en su esplendor. Y lo cierto es que lo era (y lo sigue siendo) por una muy buena razón, se trata de un juego de mesa que aúna mucho azar con estrategia a largo plazo, lo que permite a todo tipo de jugadores, independientemente de su experiencia, ganar la partida. Además tiene el plus de que, aunque jugamos sólo sobre nuestros edificios, cada turno produce mucha interacción entre los jugadores, haciéndolo más divertido.
¡Ah! Se me olvidaba explicaros las mecánicas que le hicieron famoso: cada jugador es un colono en una isla desierta que provee de diversos recursos según la zona donde se asienten, estas zonas hexagonales están relacionadas con un número del 2 al 12. Si en los dados sale el número de una zona, cada jugador que tenga un pueblo en uno de sus vértices, ganará una carta de ese recurso y una vez reúna ciertas combinaciones de cartas, las podrá cambiar por estructuras como carreteras, pueblos, ciudades, etc. Al final, quien consiga cierto número de puntos (cada pueblo de 1 punto, las ciudades 2, etc.), será quien gane.
Pues esas mecánicas que mezclan estrategia y control con el azar más absoluto (¡Es increíble cuántas veces los dados se olvidan del 8 o el 6!); son las que lo hacen perfecto para que vosotros, que por cuestiones de la vida no habéis podido disfrutar de los juegos de mesa, aprendáis las dinámicas más sencillas que comparten muchos de ellos… y si te paras a pensarlo, cosa que no había hecho hasta ahora, también hay algo que podéis aprender de Los Colonos de Catán y que podréis aplicar a vuestra existencia en el Núcleo. Sea en un juego o sea en la vida, siempre necesitaréis la colaboración de los demás para sobrevivir y mejorar. En el Catán son intercambios de recursos entre jugadores al final de cada turno y en el Núcleo, el realizar tus labores a cambio de que el resto haga las suyas, haciendo que todo funcione…
Sí, ya sé que la “lección” no está muy trabajada, pero como ya os he dicho, nunca les encontré la gracia a sus mecánicas simples. Quizás se debió a que lo descubrí cuando ya había disfrutado de muchos otras joyas más complejas… no sé…. Aunque eso sí, no quiero quitaros las ganas de jugarlo. Con vuestra poca experiencia lo disfrutaréis mucho y os dará partidas igualadas, donde hasta el jugador más novato podrá ganar a los más experimentados.

El Contador de Historias

Dominion

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2 ideas sobre “Análisis del Juego Los Colonos de Catán

    • Jorge Bernad Ochoa Autor

      Muy bien puestas esas comillas en «colaboración», en el Catán la «colaboración» por norma general no será justa ni igual de provechosos para uno que para otro 😉 Eso sí, si puedes probar el juego no dejes de hacerlo, si te gusta querrás probar otros más complejos.