Si no era suficiente con que la sequía imaginativa más larga vivida siguiera atosigándome, ahora la mala fortuna o la obsolescencia planeada, se ha cebado con mi herramienta principal… y no hago referencia a mi virilidad, si no a mi portátil. Llevaba seis años con él, casi sin problemas incluso cuando lo forzaba gráficamente salvo un calor asfixiante… aunque lo utilizaba sobre todo para trabajar y para guardar mis escritos, discos, cómics, etc.
La otra noche veíamos una mala película a través del ordenador, mi novia y yo… y a la mañana siguiente ya no reaccionaba, se oía el ventilador y algunas luces brillaban pero nada más, ninguna reacción… eso sí, gracias a mi naturaleza mágica (y a Google) conseguí volver a encenderlo a través del calor de mi sábana encantada y salvar las dos únicas carpetas insustituibles… cuanta basura se acumula en un ordenador… qué basura de ordenador los portátiles HP…

