Es como cuando el insecto está en el autobús golpeándose con el cristal y te percatas de ello, los dos estáis juntos en esto… tú no quieres que esté ahí pero…
¿Cuántos son los que se percatan de que ese bicho tampoco quiere estar ahí?…
¿Por qué casi todos decidimos que nuestra felicidad está por encima de la suya?…
¿Por qué la solución, por lo general, es matar al insecto?…
Él tampoco quería estar ahí…

