El batiburrillo de papeletas sale volando cuando la pelea choca contra la mesa que las aguantaban mientras yo les miro divertido. El confeti democrático cae a mí alrededor y esos tipos continúan pegándose por todo el hall que aloja la fiesta de la libertad. Hay dos, papá pitufo (todo de azul) y papá noel (todo de rojo), que se agarran por el pelo, que se hacen piquetes en los ojos y que se insultan con una sonrisa.
Muy cerca de ellos, naranjito con los bolsillos repletos de dinero, les dice que paren, que ya no necesitan hacerlo más, que pondrá paz y a la vez, les ofrece las manos para que se levanten junto a él. Por otro lado, alejado de estos tres y más cerca de mí, the phantom en su traje de licra morada y con libros de historia y economía entre los brazos les da lecciones difícilmente aplicables con el sistema en contra, incluso a pesar de no ser revolucionarías. Finalmente, de entre la nevada de papeletas que aún me sobrevuelan cojo la que quiero y es entonces cuando me percato de que hay más personas por ahí.
En una esquina oscura, a un fantasma rojizo con cara triste y expresión inteligente le encadenan otros iguales pero más ajados mientras lloran “antes éramos los terceros”. Para terminar con la party de la democracia, cuando entrego mi elección a la mesa electoral, un ser mínimo, casi inexistente, me grita desde el hombro al oído con voz aguda: “existo, soy una opción”, pero los exabruptos de la gresca entre papá pitufo y papá noel, no me dejan oír y lo aparto como si fuera una mosca molesta y doblo mi papeleta y la meto en su sobre y el sobre en la urna y me piden el DNI, me siento controlado, y todo se acaba…
Después de votar y mientras salgo del colegio electoral, veo a los tres que participaban en la pelea tomándose un café juntos y sonrientes; el resto están apartados pero no juntos, me parece un error aunque a mí me da igual, yo ya he hecho todo lo que se suponía que tenía que hacer…
…Yo ya he votado, yo ya he cumplido, yo ya no tengo que preocuparme más…
…Sólo me queda esperar a ver que pasa en nuestro futuro descontrol…

