«Eran tres mujeres, tres hermanas, morenas y delgadas. Yo no las conocía ni las conocería nunca pero saltaba a la vista que eran hermanas, las tres. No ya por sus facciones que alertaban de su consanguinidad, si no por sus expresiones rígidas, su marcha militar…»
Vuelve de nuevo el muro, el parón mental que me amordaza… no puedo seguirgggh… no… no puedo… ¡Sí!…
«Las tres hermanas con sus detalles idénticos, compartían uniforme y no ropa. Una iba con falda, otra con vaqueros y la tercera con traje, pero en todas ellas resaltaban sus finos labios con un carmín rojo rubí que los hacía brillar…»
¡¡No!!… ¡Mierda!… hoy tampoco sale nada… qué bloqueo… mañana lo intentaré otra vez.


Adelante!!!!! Buen estrategia!!!!! Ya estoy esperando…… que les pasará a las hermanas??? Por qué 3, ???? Y lo finos labios???? Sigue, por favor….
Sigue contando!!!!
Ya lo sentimos pero esta historia, a no ser que la imaginación surja por si misma y sin avisar, no va a continuar…