<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss"
	xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#"
	>

<channel>
	<title>Rol Archives - El Contador de Historias</title>
	<atom:link href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/tag/rol/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/tag/rol/</link>
	<description>La serie y el juego de mesa de &#34;El Contador de Historias&#34;</description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Mar 2017 15:17:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2015/06/cropped-favicom-32x32.gif</url>
	<title>Rol Archives - El Contador de Historias</title>
	<link>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/tag/rol/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¡Let&#8217;s Rol!</title>
		<link>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/lets-rol/</link>
					<comments>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/lets-rol/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jorge Bernad Ochoa]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Mar 2017 15:17:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Continúa la Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Participación]]></category>
		<category><![CDATA[Rol]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/?p=3200</guid>

					<description><![CDATA[<p>Para darle un toque diferente a la sección Continúa la Historia hoy os presento un nuevo relato para que lo terminemos juntos, pero con una salvedad, esta vez no se trata de un relato al uso, esta vez os hablan a vosotros y sois vosotros los que daréis vida a los protagonistas de la ocasión. [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/lets-rol/">¡Let&#8217;s Rol!</a> aparece primero en <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com">El Contador de Historias</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Para darle un toque diferente a la sección <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/continua-la-historia/" target="_blank"><strong>Continúa la Historia</strong></a></span> hoy os presento un nuevo relato para que lo terminemos juntos, pero con una salvedad, esta vez no se trata de un relato al uso, esta vez os hablan a vosotros y sois vosotros los que daréis vida a los protagonistas de la ocasión. Ya os hablé hace poco del tipo de <strong>juegos de rol </strong>que disfruto jugando, los <em>narrativos</em>, y es como he planteado esta entrada de <strong>Continúa la Historia</strong>, como si de una partida de rol se tratase. Yo os pondré en contexto y vosotros representaréis el papel que queráis dentro de la historia, eso sí seréis los héroes (<em>o villanos si queréis</em>) que se enfrentan a la aventura, así que por favor, ceñiros a vuestros diálogos y descripciones sobre vosotros mismos, sin nada más que añadir&#8230; <strong>¡Let&#8217;s Rol!</strong></p>
<hr />
<p><a href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/03/Caballero-Risueño-Hals_obraz_1_opt.jpg"><img decoding="async" loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-3201" src="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/03/Caballero-Risueño-Hals_obraz_1_opt.jpg" alt="" width="400" height="489" srcset="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/03/Caballero-Risueño-Hals_obraz_1_opt.jpg 400w, https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/03/Caballero-Risueño-Hals_obraz_1_opt-245x300.jpg 245w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a>Más allá de las montañas de <em>Amadís</em>, cruzando las marismas de <em>Belianís</em>, tratando de no perderse entre los abrumadores árboles del bosque de <em>Florandino</em>, ni hundirse en las ciénagas de <em>Florarlán</em> que lo rodea, y tras las murallas del gran maestre <em>Filestián de Candaria</em>, se esconde el <em>reino de Micomicón</em>. Cuna del insigne <em>Caballero de la Risueña Figura</em> que a todos sus habitantes protegió, de las garras de jade de <em>Mamabrino</em> y de la espada sangrante de <em>Sacripante</em> y de las turbias estratagemas en las sombras del <em>Marqués de Mantua</em>. De todos estos males salvó al <em>reino de Micomicón</em> y a su adorada <em>reina Micomina</em> y a todos sus súbditos, que tanto la amaban a ella por su sabiduría y templanza, como a él por gallardo, valiente y leal.</p>
<p>Después de la última batalla, en la que el <em>Caballero de la Risueña Figura</em> enfrentó en injusto duelo con los trillizos de <em>Faetón</em>, que en su más vil desfachatez, osaron manchar la honra de nuestra impoluta <em>reina Micomina</em>, con infamias de herejías y lujuria. Y con heridas aún sangrantes, nuestro héroe, y de cualquiera que sepa distinguir el mal del bien, no pudo reprimir más sus sentimientos hacia la dirigente del reino y de sus impulsos, y tuvo con ella una conversación, que aunque se conociese no habría de hacerse nunca pública, pues las palabras que aquellos que viven embriagados por el amor se dicen en la intimidad, en la intimidad de sus almas ha de permanecer. Aunque algo sí que se sacó en claro tras esas palabras, y todos lo conocimos, una fecha para las nupcias de aquellos dos enamorados, que en perfecta compañía el uno del otro, gobernarán el <em>reino de Micomicón</em>… cosa ésta que aún está por ver ya que, y he aquí la razón de vuestra presencia, nuestro valeroso <em>Caballero de la Risueña Figura</em> ha desaparecido a pocos día de la boda que debía hacerle nuestro rey. Y que nadie ose siquiera sugerir que, el hombre que venció al insaciable <em>Tántalo</em>, impasible incluso cuando aqueste monstruo mordía su carne en busca de alimento, pueda ahora temer a su bella esposa o a sus recién adquiridos compromisos, y haber huido a ocultarse en las alcantarilla o en los bosques cual rata traicionera.</p>
<p>No, no, aquí sólo hay una verdad, no está y la única razón posible para su ausencia ante la inminencia del matrimonio, es que ya sea por el hechizo de un mago o la poción de una bruja o por las garras de un dragón, al <em>Caballero de la Risueña Figura</em> tiene que haber sido llevado en contra de su voluntad a tierras lejanas para que las reales promesas de amor no lleguen a buen término… ya que… aparte de la desgracia que acabo de contaros, aún os falta un detalle que, según los oídos que lo escuchen, puede ser pequeño como la piedra con la que <em>Angélica de Gaula</em> venció al cíclope, o gigante como el propio cíclope… y es este.</p>
<p>En un arrebato dirigido por el mismísimo diablo, el padre de nuestra reina, el, al final de sus días, loco <em>Galalón</em>, llegó a un acuerdo con un viejo, rico y avaricioso rey vecino para pagar una apuesta perdida. Quedó con <em>Dardimel de Agramante</em>, que así se llama el rey, en que si en la fecha de su trigésimo cumpleaños, su hija no hubiera contraído matrimonio con quien pudiera llegar a merecerla, con el <em>rey Dardimel</em> habría de enlazarse y unir así los dos reinos. Es por esto último que os informo en esta sala secundaria rodeados de secretismo y por lo que la reina no puede agradeceros en persona que hayáis hecho caso a nuestra llamada de auxilio, porque <em>Dardimel</em> tiene escuchas por doquier.</p>
<p>Sepan vuestras mercedes que sólo por haber venido, a mis ojos, los de una humilde ayudante de cámara, ya sois las personas más valerosas del planeta. Ahora por favor decidme vuestros nombres, no os los guardéis más, puesto que cuando esta aventura sea finalizada, con el éxito sobre vuestras espaldas, nuestros escribas y artistas escribirán una y otra vez estos nombres, los nombres de los héroes que salvaron el <em>reino de Micominón</em>. No lo dudéis, presentaros, y por si os aprieta la boca modestia o vergüenza alguna, empezaré yo, mi nombre es <em>Clara</em> y ningún título lo adorna y ustedes… ¿Quiénes sois? ¿De dónde venís? ¿Cuál es vuestra historia?</p>
<hr />
<p>Y es a partir de este punto desde donde podéis continuar la historia, de la forma que queráis, no sólo en relación al argumento (<em>olvidaros de la censura</em>) si no en la forma. Aquí os dejo los métodos por los que podéis participar:</p>
<ul>
<li><strong><span style="color: #000000;">Mandando la continuación de la historia al correo electrónico: </span><a href="mailto:seriejuegoelcontadordhistorias@gmail.com" target="_blank"><span style="color: #3366ff;">seriejuegoelcontadordhistorias@gmail.com</span></a> </strong></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color: #000000;"><strong>Escribiendo en los comentarios la continuación, que luego pasaré a las web.</strong></span></li>
</ul>
<p>Por supuesto la autoría está más que garantizada y el contenido de toda la página y sus contenidos están bajo una<span style="color: #3366ff;"> <a style="color: #3366ff;" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/legalcode" target="_blank"><strong>Licencia Creative Commons</strong></a> </span>que protegerá vuestro trabajo. Además me comprometo a editar tan sólo de manera formal vuestros textos y a repasar sólo las faltas ortográficas, porque aquí lo divertido será crear entre todos una historia compartiendo nuestra imaginación. Pero bueno, siempre hay que empezar por el principio. Pero bueno, siempre hay que empezar por el principio.</p>
<p><strong>No os cortéis en participar, ya sea con una sóla frase o con una parrafada, estamos abiertos a todas vuestras ideas <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/14.0.0/72x72/1f642.png" alt="🙂" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></strong></p>
<div class="su-divider su-divider-style-default" style="margin:9px 0;border-width:3px;border-color:#757575"></div>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/lets-rol/">¡Let&#8217;s Rol!</a> aparece primero en <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com">El Contador de Historias</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/lets-rol/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rol y yo</title>
		<link>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/rol-y-yo/</link>
					<comments>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/rol-y-yo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jorge Bernad Ochoa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2017 11:29:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Diario Creativo]]></category>
		<category><![CDATA[Personal]]></category>
		<category><![CDATA[Rol]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/?p=3137</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hoy quiero tratar un tema lúdico con vosotros, hablar de algo que no saco a relucir en la web, el eterno olvidado del Contador de Historias, mi relación e historia con el rol, que como todo en la vida justifica mis opiniones al respecto. Años han pasado ya de mis primeros acercamientos a los juegos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/rol-y-yo/">Rol y yo</a> aparece primero en <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com">El Contador de Historias</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy quiero tratar un tema lúdico con vosotros, hablar de algo que no saco a relucir en la web, el eterno olvidado del <strong><span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/">Contador de Historias</a></span>,</strong> mi relación e historia con el <strong>rol</strong>, que como todo en la vida justifica mis opiniones al respecto. Años han pasado ya de mis primeros acercamientos a los <em>juegos de rol</em>, muchos años en realidad, desde que mis padres me regalaron el libro de aventuras básico del<span style="color: #3366ff;"> <strong><a style="color: #3366ff;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_Se%C3%B1or_de_los_Anillos,_el_juego_de_rol_de_la_Tierra_Media">Señor de los Anillos</a></strong></span> y al que quizás llegué a jugar, o intentar jugar mejor dicho, una sola vez. Y es que a pesar de mi desmedida afición a la lectura, que me permitía comprender ideas más complejas que el resto de mis amigos (<em>no olvidéis que era pequeñico</em>), nunca llegué a entender del todo eso de los dados y las puntuaciones, si le sumamos que en <strong>EGB</strong> éramos más de fútbol, no convencí a nadie para repetir el intento de partida con <strong>El Señor de los Anillos</strong>. En resumidas cuentas, los <em>juegos de rol</em> me fueron ajenos salvo por una excepción, el día en que con unos diez o doce años, un amigo mayor nos hizo una pequeña campaña de <span style="color: #3366ff;"><strong><a style="color: #3366ff;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vampiro:_la_mascarada">Vampire</a></strong></span> o <span style="color: #3366ff;"><strong><a style="color: #3366ff;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_llamada_de_Cthulhu_(juego_de_rol)">Cthulhu</a></strong></span> para las tres horas de recreo que teníamos a la hora de comer y fue tan divertida que por no dejarla hice mi primera <em>pirola</em>, de una actividad <em>extraescolar</em>, eso sí.</p>
<p>Así fueron mis primeros encuentros con el <strong>rol</strong>, una mezcla de sorpresa ante todo lo que se podía hacer y decepción por lo complicado que parecía hacerlo. Por desgracia los siguientes encuentros sólo tuvieron esta segunda parte, la de la decepción, acompañada de la frustración.</p>
<p><a href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/01/rol-cube-568105_640-by-cocozi_opt.jpg"><img decoding="async" loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-3138" src="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/01/rol-cube-568105_640-by-cocozi_opt.jpg" alt="" width="601" height="400" srcset="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/01/rol-cube-568105_640-by-cocozi_opt.jpg 601w, https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/wp-content/uploads/2017/01/rol-cube-568105_640-by-cocozi_opt-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 601px) 100vw, 601px" /></a></p>
<p>Pasaron los años, superé el instituto y parte de toda la universidad que sale en mi <a href="https://jorgebernadochoa.wordpress.com/">currículo</a>, y aunque me aficioné más a los <span style="color: #3366ff;"><strong><a style="color: #3366ff;" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/review/juego-de-mesa/">juegos de mesa</a></strong></span>, en parte por mi anterior experiencia, en parte por la compañía, siempre guardé esperanzas para el <strong>rol</strong>. Así que el día en que me invitaron a una partida de <span style="color: #3366ff;"><strong><a style="color: #3366ff;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dungeons_%26_Dragons">Dragones y Mazmorras</a></strong></span>, no me resistí y marché al local donde se celebraba y allí, rodeado de amigos y desconocidos comencé mi racha de mala suerte y frustración, mucha frustración, con los<em> juegos de rol</em>. Durante varias quedadas se repitió un mismo guion que terminó por alejarme de este ocio en concreto: quedábamos a una hora pero cada uno llegaba cuando quería, así que empezábamos tarde, cada uno tenía que hacerse su ficha con los retrasos que provocábamos los novatos, aparte del tiempo que ya de por si cuestan rellenar, y cada uno tenía que crear su personaje, un pasado y unas pocas características, en donde de nuevo los novatos hacíamos perder más tiempo. Y finalmente, antes de que la aventura pudiera comenzar, la partida ya había acabado porque alguien se tenía que ir, o llegaban personas ajenas a conversar e interrumpir o… yo que sé, parecía que cualquiera razón era válida… al menos nos íbamos con la esperanza de que la ficha estaba terminada para la siguiente quedada donde sí que daría comienzo nuestra epopeya. Pero durante esos años nunca fue así para mí, ya que en esa segunda cita con el rol siempre ocurría algo como una urgencia del máster que le impedía venir a última hora o el clásico: <em>nuevos jugadores y de nuevo novatos con nuevas personajes y nuevas fichas y… oh, novedad, nuevamente nos quedábamos sin aventuras</em>. En la tercera quedada, el anterior <em>máster</em> no tenía ganas de serlo y el que se ofrecía como nuevo director sólo conocía <strong>Vampire</strong> y no con el que habíamos comenzado, <strong>D&amp;D</strong>, así que todo comenzaba otra vez y terminé sin jugar partida alguna, repudiando las fichas complejas y frustrado con el <strong>rol</strong>, tanto que durante años lo evitaba, hasta que hace pocos años <em>(¿quizás tres? ¿cinco?)</em> todo cambió.</p>
<p>Yo ya me había olvidado de los <em>juegos de rol</em>, pero nunca había dejado de admirar y apoyar la creatividad a mi manera, y charlando con unos amigos se me ofreció la oportunidad de jugar y probar una aventura con un método tan sencillo que se me hizo la boca agua, y además inventado por gente a la que aprecio. Puede que basado en algún juego de rol anterior, no lo sé, pero para mí algo completamente novedoso, innovador y sobre todo, divertido. Con tan sólo tres atributos (<em>o menos, incluso ninguno en alguna versión</em>), una pequeña síntesis de tu historia y un par de habilidades consecuentes con lo que quieres que sea tu personaje, que además debe aceptar el máster (<em>no vale lo típico de tengo una espada que siempre mete críticos y además cuando mata, el muerto revive como un aliado alado</em>). Con sólo esto, multiplicado por los jugadores que seáis, y un <em>máster</em> con un pequeño guion y mucha imaginación, la aventura comienza.</p>
<p>Por ahora, en el tiempo que os he dicho, para mí la aventura ha comenzado por lo menos cinco veces, y aunque ninguna ha sido peor, alguna sí que ha sido mejor. Con acierto pensaréis que eso es imposible… pero… <em>mi texto, mi lógica</em>.</p>
<p>En este punto escribo lo que leéis, en el feliz reencuentro con el <strong>rol</strong>, pero no con ese <em>rol farragoso y complejo</em> de las mil tablas y las dos mil tiradas de dados (<em>perdón a todos los que sabéis disfrutarlo, seguid haciéndolo, el problema es mío que no sé apreciarlo</em>). Si no con otro mucho más <em>narrativo</em> donde la toma de decisiones y la planificación, cobran más importancia que las tiradas de dados. Los cuales sólo salen a relucir ante una acción que requiera de cierta habilidad (<em>como el combate</em>) y son la simplicidad personalizada, pero sobre los que no voy a hablar más, <em>aquí he venido a hablar de mi libro o como mínimo, sobre mí</em>. Si os parece interesante <span style="color: #3366ff;"><a style="color: #3366ff;" href="https://www.facebook.com/seriejuegoelcontadordehistorias/">hacédmelo saber</a></span> y os organizaré un encuentro metafórico con él creador… en otras palabras, le pediré que os lo explique, vete preparando <strong>Gusi</strong>.</p>
<p>Esta ha sido y es mi relación con los<em> juegos de rol</em>, horas de frustración en el pasado han florecido en noches de diversión en la actualidad, son esporádicos y se demoran demasiado en el tiempo, pero cuando aparecen son extraordinarias. Sobre todo por este nuevo método, tan rápido, narrativo y que te mete tanto en el personaje cuando sale bien, que las horas se pasan volando….</p>
<p>Volando por el espacio o luchando contra esqueletos o consiguiendo información en un pueblo medieval durante la feria de ganado o escapando del apocalipsis zombie o con cualquiera otra idea que se os ocurra… no sé si se nota mi entusiasmo, pero estas navidades volví a echar una partida y el reencuentro volvió a ser feliz. No hay ocio más imaginativo, sólo comparable con las improvisaciones musicales… no es nada fácil unir tantas imaginaciones con tan pocos mimbres…</p>
<div class="su-divider su-divider-style-default" style="margin:9px 0;border-width:3px;border-color:#757575"></div>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/rol-y-yo/">Rol y yo</a> aparece primero en <a rel="nofollow" href="https://seriejuegoelcontadordehistorias.com">El Contador de Historias</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://seriejuegoelcontadordehistorias.com/rol-y-yo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
