Ya no llama


Ya no llama, por qué no llama.

ya no llama“No, no, no es así… ¡¿Tengo qué volver a explicarlo?!… sí, sí… a ver Jorge, la cámara tiene que coger el primer plano de Viridiana, muy pocos segundos y de perfil, para después alejar el plano rodeando la cara de la estatua de Miguel Servet y cuando su cabeza esté en primer plano, dejarla así otros tantos segundos en los que Viridiana entrará andando, tomándose su tiempo, al patio… ha de vérsela en segundo plano… difuminada… y luego seguiremos moviendo la cámara rodeando la estatua y la pararemos en el punto que os he dicho para que entre todo el patio de maternidad en el plano, tiene que ser muy amplio… y al final nos acercaremos desde las alturas hasta la nuca de Viridiana y la seguiremos viendo su espalda hasta que os diga… ¿hasta qué os diga…? ¡Corten!… ¿Entendido?… ¡¿Para qué crees que hemos alquilado este pedazo de grúa, Jorge?! ¿¡Por qué si no la estamos pagando a precio de oro?!… porque es la única que nos permite realizar esta toma… así que en marcha… el tiempo es dinero y perder el tiempo, es perder dinero…”

Ya no llama, ¿por qué no llama?… ya no llama…

“¡Corten! Muy bien… retomamos desde la nuca de Viridiana y desde ahí, cámara en mano, la seguimos hasta que entre por la puerta… Jorge, sigue el ritmo pausado y temeroso de Viridiana, no te pongas a correr como siempre… ¿De acuerdo?”

Ya no llama, pero… ¿por qué no llama?

“¡Corten!… perfecto… Viridiana, ahora entras en recepción de maternidad con algo de dudas pero decidida… tu objetivo está cerca aunque temes lo que pueda suceder… la cámara, aquí, a la izquierda y fija en esta posición… y en esta altura…. Seguimos a Viridiana hasta que llega al mostrador. Ahí preguntas lo que pone en el guion… buenas, bla, bla, bla… aunque no se oirá nada…”

Ya no llama, eso está claro… pero… ¿por qué no llama?

“¡Corten! Vale, para la siguiente toma la cámara sigue igual, fija… pero vosotras, Viridiana y la hermana de Francisco, os moveréis ahí enfrente… sí, sí, ahí… seguís el diálogo de forma calmada y con voz baja, sobre todo tú… mientras que tú, Viridiana, estarás más nerviosa, sólo un pelín al principio hasta que llegue la línea que te he dicho… en ese momento, la gritas con desesperación… ¿Preparados?… ¡Acción!”

Y Viridiana grita: ¡¡Francisco ya no me llama!! ¡¿Por qué no me llama?!

“¡Corten!… terminamos por hoy, mañana descanso para todos… qué ya toca…”

Ya no llama, ¿Por qué no llama?… ¿cómo vamos a seguir si no sé por qué no llama?


Y es a partir de este punto desde donde podéis continuar la historia, de la forma que queráis, no sólo en relación al argumento (olvidaros de la censura) si no en la forma. Aquí os dejo los métodos por los que podéis participar:

  • Escribiendo en los comentarios la continuación, que luego pasaré a las web.

Por supuesto la autoría está más que garantizada y el contenido de toda la página y sus contenidos están bajo una Licencia Creative Commons que protegerá vuestro trabajo. Además me comprometo a editar tan sólo de manera formal vuestros textos y a repasar sólo las faltas ortográficas, porque aquí lo divertido será crear entre todos una historia compartiendo nuestra imaginación y si funciona bien, a lo mejor podemos llegar a publicarlas… pero bueno, siempre hay que empezar por el principio.

No os cortéis en participar, ya sea con una sóla frase o con una parrafada, estamos abiertos a todas vuestras ideas 🙂

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *