Capítulo 38. Las Directrices


directrices actasLa reunión duró hasta altas horas de la noche y no tanto por dificultades para ponerse de acuerdo, si no por la participación de todos los supervivientes del Núcleo. Las novedades habían sido los suficientemente preocupantes como para que los habitantes del asentamiento quisieran aportar sus ideas, su granito de arena; y tan importante como para que tras la asamblea se levantara acta. Algo que siempre se hacía como forma de controlar que las decisiones del Consejo fuesen dirigidas a seguir las directrices de estas reuniones, aprobadas por todos.

Por supuesto que a lo largo de la reunión se fueron quedando dormidos los niños y la seguridad del Núcleo nunca quedó desatendida, pero claro, todo esto no son más que nimiedades sin importancia. Adornos literarios que no hacen más que entorpecer la narración. Por eso aquí tenéis en exclusiva el acta de esa reunión que debía resolver la actuación del Núcleo frente al renacimiento de la Ciudad… costumbre ésta de las actas… haciendo memoria… que fue impuesta por el Contador de Historias, en el único acto autoritario que se le recuerda y al que nunca nadie ha puesto pegas… como les dijo en su momento…

Todo el mundo tiene una historia y la mía me ha demostrado que para no perderse, es mejor apuntar los pasos del camino.

Lo que tradujeron quienes le escucharon cómo que, la única manera de asegurar que se cumpla lo que por todos se decide en las asambleas, es dejar constancia en las actas de todo lo establecido en la reunión. Esta es la que se conservó de la última:


Reunidos todos los habitantes del Núcleo se ha presentado para resolución en asamblea, el surgimiento de un asentamiento cercano, al que llamaremos la Ciudad.

  • Segundo, Clara nos ha contado la historia del pasado reciente de la Ciudad, enseñándonosla como una amenaza para nuestra existencia. Nos ha contado el tipo de calaña que refugió cuando ella, su Abuela, la Amazona, el Contador, Marta y Sara vivieron ahí. Y cómo escaparon provocando lo que ellos creyeron la muerte de sus habitantes.
  • Tercero, una vez se han presentado todos los antecedentes conocidos de la Ciudad se ha realizado una larga ronda de preguntas para aclarar dudas.

Tras estos tres puntos, entre todos los habitantes del Núcleo, se han resuelto las siguientes directrices a seguir en relación a la Ciudad:

  • A pesar de nuestra costumbre, se tratará a la Ciudad y sus habitantes como amenazas.
  • Se reducirán las salidas al exterior salvo las rondas de seguridad diarias y las de recolección y recolocación de trampas.
  • Se organizará, en fechas cercanas, una expedición que investigue por las cercanías de la Ciudad, sin interactuar con ningún superviviente, que está ocurriendo en realidad.

En otro orden de cosas, finalmente se ha decidido que:

  • Se redistribuirán ciertas tareas para introducir las relativas a los nuevos huertos, a realizar con los útiles recogidos en la Granja.

Los abajo firmantes elegidos aleatoriamente, dan fe de que estas directrices has sido consensuadas y aceptadas por todos los habitantes del Núcleo:

El Contador de Historias  Sara  Carlos

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