Análisis del Juego Robinson Crusoe. Aventuras en la Isla Maldita


TítuloCreadorFabricanteNº JugadoresAño publicaciónTiempo partidaInstruccionesContenidos
Robinson Crusoe. Aventuras en la Isla Maldita
1 – 4
2014
60 – 120 min
Por una vez la gran cantidad de componentes hace imposible su inclusión aquí.
ANÁLISIS DEL JUEGO ROBINSON CRUSOE. AVENTURAS EN LA ISLA MALDITA:
Espero que vuestra experiencia en el Núcleo haga de esta reseña algo redundante, porque como ya sabéis, siempre que he salvado un juego de mesa en este, nuestro fin de los días, ha existido una razón oculta y la de esta vez, es la cooperación. Como comprobáis cada día en nuestro refugio, todos ayudamos y participamos de su funcionamiento y vosotros ya sabéis el porqué. Creo que cualquiera entiende cuales son los beneficios de la cooperación, y más en nuestra situación, incluso el cazurro más egoísta los aceptará, aunque luego le cueste llevarlo a la práctica. Pero vosotros no sois así, y por fortuna nadie del Núcleo, vosotros sois por lo que habéis demostrado, justo lo contrario. Espero que vuestras experiencias, al igual que las mías, hayan ligado vuestra supervivencia y la de vuestros seres queridos a la ayuda dada y a la recibida. De veras confío en que sea así, de otro modo el futuro de nuestro nuevo hogar estaría dañado, pero por si acaso, por si alguno no está convencido, hoy os traigo el primer juego de mesa cooperativo de nuestra Biblioteca, Robinson Crusoe: Aventuras en la Isla Maldita. En el que si actuáis sin coordinaros con vuestros compañeros de aventura, es decir, sin cooperar, nunca lograréis superar al juego… pero no me andaré con más reflexiones ni rodeos e iré directo a la explicación del juego, porque, a pesar de que todas sus mecánicas sean simples, ese “todas” es muy extenso.
Después de colocar todos los componentes sobre la mesa, más vale que sea grande, o lo que es lo mismo, tras veinte minutos preparando el escenario, estaréis listos para jugar. Cada uno escogerá su personaje, con habilidades propias, y el primer día en la Isla Maldita comenzará (lo que llaman en las reglas, rondas). Estas rondas se dividen en seis fases con el siguiente orden:
  • De Eventos.- se resuelven cartas de Eventos, que por norma general no traen nada bueno.
  • De Moral.- donde según el número de fichas de Determinación que tengáis, se ganará o perderá vida.
  • De Producción.- recibiréis los recursos del trozo de isla donde este vuestro campamento.
  • De Acción.- la más importante, en la que decidiréis vuestras acciones de vuestro personaje para la ronda, y luego se resolverán (no voy a aburriros con su explicación, para eso tenéis las reglas ;D).
  • De Tiempo.- que dependiendo del resultado de una tirada de dados será apacible o muy duro, y traerá consigo penalizaciones.
  • De Noche.- cuando tendréis que alimentaros de lo recolectado, y en la que si no tenéis refugio (campamento) recibiréis daño.
Con estas fases en mente y sobre todo, con el objetivo del escenario que hayáis decidido jugar, entre ceja y ceja, deberéis gestionar vuestros recursos y a coordinar vuestras acciones, porque al igual que en el mundo que os ha tocado vivir, en esta Isla Maldita es muy difícil sobrevivir, por no hablar de conseguir la victoria. Para ello, aparte de cooperar, necesitaréis bastante fortuna debido a su gran carga de azar, y es que es una lástima que en este Robinson Crusoe: Aventuras en la Isla Maldita, como en la realidad, el esfuerzo no asegura el triunfo.
Como podéis observar, por una vez no os estoy explicando con precisión las normas y aún no he nombrado sus mecánicas, tan sólo os contaré que es una mezcla de colocación de trabajadores, gestión de recursos y tiradas de dados… por cierto, dados personalizados de muchos tipos y cartas de todos los colores y fichas de tantos tamaños y formas que diría que es un milagro su estado de conservación. Si no fuera porque no creo en milagros y porque la copia del juego que rescaté no está ni mucho menos perfecto. De hecho muchos de los componentes que os vais a encontrar en la caja son por completo fruto de mi trabajo. Eso sí, no puedo apropiarme de todo el mérito, ya que el anterior dueño del juego dejó en su interior un listado con todas las cartas y dados y reglas y sus explicaciones pormenorizadas. Gracias a él o ella podréis jugar al Robinson Crusoe: Aventuras en la Isla Maldita, eso sí, quién sabe si lo que este buen samaritan@ escribió eran las normas originales o una versión del juego que se inventó. Lo que puedo aseguraros es que funciona perfectamente, a pesar de que la preparación es ardua y larga (y para los más impacientes también tediosa) pero desde cuándo eso es un problema para los que, como a nosotros en el Núcleo, nos sobra el tiempo.
Pero bueno, llevo escribiendo un rato y aún no os he hablado como había pensado antes de dejar fluir la pluma (metafórica claro, yo uso bolígrafo). Quería contaros como la competitividad del sistema ya caído, ridiculizaba lo que se podía conseguir a través de la colaboración y la ayuda al prójimo, nada de caridad, sólo cooperación. Quería jugar con los eufemismos y la manipulación del lenguaje que gobernaba nuestro pasado, hacerla mía por diversión… pero al final he llegado a una conclusión, no merece la pena pervertir de esta manera vuestra infantil inocencia al respecto (por mucho por lo que hayáis pasado, la conserváis intacta), mejor que se quede en el recuerdo de quienes lo sufrimos.

El Contador de Historias

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